viernes, 8 de agosto de 2008
Dios, con "d" minúscula
Para mí dios no existe, lo afirmo de una forma categórica aunque caiga en la redundante porfía, pero para el resto de las personas sí existe y está presente en sus vidas se manera tan sublime que se hace cierto ese refrán popular "por dios que pesa". En cuanto a ese peso social que implica la creencia de un ser supremo conceptualizado y reconocido como dios, me lo explico como una construcción cultural, traspasada de generación en generación para su aprendizaje condicionante; y que esta construcción en algunos casos es común (en cuanto a objetivo, no así sus imágenes y rituales) para los diferentes grupos humanos.Dios fue creado (por el hombre, algún hombre que se percató de la sensación de abandono y temores del resto de la comunidad: ¡qué paradójico, dios creado por un hombre!) justamente para explicar aquellas manifestaciones que superan el entendimiento racional y para que los demás se sientan consolados en cierta forma frente a los avatares de la existencia humana. Luego me atrevería a afirmar que dios fue creado para llenar esa necesidad de vacío que subsiste en todo ser humano cuando éste se plantea las tres preguntas básicas que la filosofía universal a tratado de responder con mucho esmero, método y genialidad: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿para dónde voy? La sensación de vacío entonces viene a tomar parte en la gran batalla del ser humano como una forma de revelarse frente a lo grandioso que le ofrece su entorno, y entonces dios es ahora la pieza perfecta para encajar en este puzzle humano como lo plantea la Gestalt.
Hasta ahí, puedo ser subjetiva en términos respetuosos y no sacar astillas al asiento de algún parroquiano sensible, porque en realidad mis sentires son otros, pues como dice el refrán popular: “yo no soy monedita de oro”. En este sentido hace muchos años tengo unas profundas ganas de decirle a todo el mundo que dios lleva mucho tiempo jodiéndonos la existencia como individuos y sociedad, demasiado para mí gusto (si hasta Kronos ya no sabe qué hacer con él), ha soportado estoicamente como un coloso: la invención de la escritura, catástrofes medio ambientales, tragedias bélicas, procesos históricos, corrientes de pensamiento filosófico, político y social, el surgimiento y caída de diferentes imperios, la influencia alienante de los medios de comunicación en nuestra otrora apacible vida pueblerina, observar como los yanquis con su prepotencia ideológica, comercial y publicitaria intervienen con todo aquello que no es de su capitalista agrado, las diversas manifestaciones de la tecnología aplicada a nuestras vidas acomodaticias. En definitiva dios ha estado demasiado tiempo entre nosotros haciéndose pasar como un ser misericordioso omitiéndose frente a su supuesto compromiso piadoso para con sus fieles respecto a la idiotez y pobreza de espíritu que alberga el ser humano a nivel personal, social y en muchos casos, más de lo que quisiéramos, a nivel de Estado.Sí, ha soportado estoicamente, me atrevería a decir que hasta lo disfruta, porque dios es una especie de pecador y peca de una dolencia que a mi parecer es una de las más detestables: morbosidad, como aquellas dueñas de casa ociosas que no tienen nada más que hacer que mirar en TV “Laura en América”, “Caso cerrado” o en su defecto otro Talk Show que encaje con el ocio de media tarde mientras esperan el horario de regreso de los hijos o el marido. Y ahí está dios incólume, todo poderoso (tan o más) de lo que fue creado, como si cada acto errático de la humanidad le ayudase a incrementar su poder para aplacar nuestras conciencias.
Luego con todo lo acontecido en la historia de la humanidad, más ese no despreciable aderezo farandulero y televisivo, no es de extrañar que dios no se sienta tentado cuan abuelo senil y mañoso, pero a la vez orgulloso de disfrutar su lúgubre creación: esa misteriosamente torcida representación mental sobre la divinidad, para dejar su sitial de narrador omnisciente y bajar a los mundanos parajes para desatar con frenesí toda su esquizoide y ególatra personalidad, sí, porque dios es también una híbrida mezcla donde se fusionan indiscriminadamente elementos vetustos, caprichosos y púberes para asegurarse mediante métodos cada vez más sofisticados (me imagino que Ratzinger le habrá abierto una cuenta en Blogger o Foto Log a dios para que vaya en busca del rebaño perdido en la virtualidad posmodernista) y así continuar jodiéndonos y a las generaciones siguientes per sécula seculorum con ese karma de culpabilidad que históricamente han querido enrostrarnos con la llamada “marca de Caín”, como si las culpas fueran un morral heredado que debemos cargar hasta el día del juicio final, si es que éste llega.
Maquinado por La muy Matrera
miércoles, 6 de agosto de 2008
Tú no los ves, porque son invisibles

¡Lanzamiento!
martes, 5 de agosto de 2008
Vamos.
Por Ariel Zúñiga.
Publicado en la Revista Lucro Cesante, Nº 2 “Drogas”, Mayo del año 2000.
El canal católico no deja de transmitir basura ni en el día del señor,
se discute si empelotarse y mear en público es arte o qué cosa.
El circo cambia pero sigue actuando con los mismos tonys,
con los mismos chistes.
El asesino ahora es el “tata”,
el inhumano irracional invoca “razones humanitarias”.
El enfermo danza y le hace un cara pálida a todo el mundo,
pero sigue enfermo.
La leche en polvo no tiene leche,
el queso fresco es no leche con gelatina,
la no leche es agua con mantequilla.
No se puede tomar en la universidad pero anda a comprar copete con una mochila.
Los más cartuchos hablan de libertad,
la libertad llora en el baño por que no tiene plata para seguir estudiando.
La universidad busca excelencia pero sólo para algunos pocos.
El jugo de naranjas no tiene naranjas.
La mostaza del Mc Donalds pule las monedas de gamba y las deja brillantes.
Es delito fumar marihuana pero no vender bombas racimo.
Es delito jalar cocaína y moverla pero ella no tiene hormonas, no tiene colorantes.
Te caga la mente
¿y el Viva el Lunes?
Te caga la cuchara
¿Y la injusticia? ¿Y la justicia?
Te provoca adicción
¿Y la Coca Cola? ¿Y la religión? ¿Y la manuela?
¡Vamos!
yo tengo papel,
yo un vaso,
yo un lápiz bic.
¡Vamos!
Mientras no me gane la lobotomía,
mientras no me gane la cordura,
la decencia,
la mierda,
prefiero estar drogado.
No para volarme,
no para fugarme de la realidad.
Sino que pa' fingir que estoy en la tierra.
lunes, 4 de agosto de 2008
Rocksilver
Inyecto ronsilver, golpeo el cemento,
crujen las tablas, vuelan las sillas.
El grito del perro chillando su muerte,
bebiéndola todos, rasgando las pulgas.
Que muerte tan puta, que vida tan nausea.
Quiebren los vidrios, que arda el pavimento
y el pasto se pudra debajo del meo.
Muerte a tierra, cableado a cielo,
que la música arde y espasma mis bríos.
La muerte saliva y su espuma es un canto,
es un grito.
Golpeamos, pateamos, inyectamos ronsilver,
la sangre se encostra al crujir el silencio.
Dispara otro tema que despiertas los muertos.
Disciplina simia de bototos herrados,
exhiben mis patas fingiendo violencia.
Un buen poema descubriría los llantos.
Sigamos golpeando, sigamos la fiesta.
Saluda a la muerte simulacricida,
envidia lo puro de su fulgor hielo.
Inyecta ronsilver en la cinta pirata,
golpea tu antes que ya te vieron la baba.
domingo, 3 de agosto de 2008
Cuentos en movimiento

•
• Título del cuento.
• Categoría.
• Título del cuento y seudónimo.
• Nombre del autor.
• Dirección y teléfono.
• Autobiografía y datos del autor.