
sábado, 8 de noviembre de 2008
PREMIACIÓN CONCURSO

viernes, 7 de noviembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
Rolando Salas Cabrera

lunes, 3 de noviembre de 2008
EL HOMBRECITO DE LA CASA
Josefina es una mujer fuerte. Tras la muerte de su esposo Tomás, hace ya 15 años, tomo las riendas de su hogar y aunque recibió una pensión casi digna, el dinero empezó a escasear, y a medida que crecieron los niños, Tomasito de ocho años y Joaquín de cuatro, se decidió a trabajar en lo que fuera, lavaba, planchaba, atendía un almacén, hacia costuras y se encargaba de los niños y la casa.
Tomás y Joaquín, ante la repentina muerte de su padre, notaron como su situación fue cambiando, ya no estaban con la mamá el tiempo que acostumbraban, los regalos eran menos y las privaciones más.
Tomás por ser el mayor, entendió mejor lo sucedido e interiormente pensó que su madre necesitaría de él, a sus cortos años se propuso ser su apoyo sería “el hombrecito de la casa” como lo llamaba su padre cada vez que por algún viaje debía ausentarse, encargando al niño, en forma simbólica por cierto, el bienestar de su madre y hermano. Lo decidió, sintió que no podía defraudar a su padre y cada noche se dormía, pensando en el futuro, en como ayudaría a su madre, y en como sacaría adelante su familia.
Joaquín aunque a veces, un poco rebelde, se destacaba por ser muy afectivo, cariñoso y sociable, tenía la habilidad de “caer bien” en todos lados.
Josefina se sentía orgullosa de sus hijos, agradecía a Dios la madurez de Tomás, quien a medida que aumentó en años, se hizo mas responsable y cooperador con los deberes y gastos de la casa.
A los catorce años, decidió trabajar medio tiempo, a pesar de la rotunda oposición de su madre, a quien convenció prometiéndole que no descuidaría sus estudios. Fue contratado como junior en una oficina de abogados, le gustaba su trabajo, era inteligente y dedicado, lo aprendió con rapidez, supo distribuir su tiempo entre la casa, el trabajo y el estudio.
En la adolescencia, no pasó por la típica etapa de conflictos, salvo una que otra pelea con su hermano, a quien tildaba de inmaduro e irresponsable, porque Joaquín se tomaba la vida en forma distinta, sabía que contaba con su hermano, en cierta forma descansaba de sus preocupaciones, sabía que Tomás siempre estaba pendiente de sus necesidades y fue lo más cercano a una figura paterna, a pesar que sólo era cuatro años mayor.
A Joaquín desde muy pequeño le atrajo la música, poco a poco se convirtió en su afición, aprendió a tocar varios instrumentos, guitarra, bajo, flauta y hasta un viejo acordeón olvidado y empolvado que encontró en un viejo armario. Solía juntarse con amigos del barrio y del colegio a tocar, una vez por semana se turnaban para ocupar como estudio la casa de los integrantes del grupo. Aunque a Tomás lo descomponía el ruido ensordecedor de los instrumentos, que desafinaban sin compasión, se sentía bien de ver que su hermano tenía ese gusto por algo tan sano, como la música.
Después de terminar en forma exitosa la secundaria, Tomás a los 18 años rindió su examen para estudiar derecho, después de varios años trabajando en el estudio jurídico y a la luz de la buenas recomendaciones y condiciones para esa profesión, se propuso ser abogado y de los mejores. Su examen fue excelente lo que le permitió ingresar sin problemas a la más prestigiosa universidad, su alegría fue mayor cuando le informaron que había sido favorecido con una importante beca de estudios, la que sin duda le ayudaría a cumplir su sueño. Feliz le dio la noticia a su madre, quien lloró de alegría, lo abrazó y le dijo que estaba muy agradecida de la vida por tenerlo como hijo. Ese día se durmió pensando en el futuro, planificando lo que se venía, tratando de vislumbrar lo que le esperaba, sabía que se tendría que esforzar más aún, pero bien lo valía la sonrisa de su madre, sabía que con estudios sería más fácil ayudar a su familia.
Por su parte Joaquín formó su propia banda, y participaba en los más variados eventos a beneficio que se realizaban, tocaba en las escuelas, en actos comunales, era el invitado infaltable en las fiestas.
Josefina se sentía feliz, veía a su familia y pensaba en lo orgulloso que debía sentirse su esposo, por la bonita familia que tenía. Sus hijos habían crecido eran personas de bien, veía que el esfuerzo tenía ya sus recompensas. Pero algo la inquietaba, no todo podía ser felicidad, le preocupaba que Tomás cada día fuera menos sociable, lo consumía su trabajo y sus estudios, prácticamente no tenía amigos, no salía a divertirse y nunca le había presentado una chica, cuando lo conversaban decía: - “no te preocupes mamita, hago lo que me gusta”.
Joaquín en cambio siguió siendo un joven sociable, tiene muchos amigos y pasa poco tiempo en casa, no le dedica mucho tiempo a sus estudios, lo que repercute en sus calificaciones, aunque nunca reprobó un curso. Pronto saldrá del colegio y aún no tiene claro que hará de su vida. Cuando le tocan el tema contesta entre risas que está muy joven para preocuparse, que su pasión es la música y que él hará lo que le gusta, no pretende tener de amigos a un montón de libros, como su hermano, le gusta ser popular y estar siempre rodeado de gente, especialmente de jóvenes muchachas. Su madre le aplaude en cada presentación, está orgullosa, le toma fotos, lo graba, le celebra todos sus chistes y le encanta la alegría desbordante de su hijo.
Tomás seguía con su rutina muy marcada, se le podía encontrar en la universidad, en alguna clase o en la biblioteca junto a un cerro de libros y una vez a la semana haciendo ayudantía, lo que le permitía repasar sus materias y tener un dinero extra, para sus estudios o para apoyar a su madre y hermano, aunque nunca dejó el trabajo en la oficina, pero el hecho de estudiar le permitió hacerse cargo de otros asuntos, dejó de ser sólo un junior, pasó a ser todo un ayudante legal administrativo y tenía la libertad de acomodar su horario de acuerdo a sus estudios era muy querido en la oficina y su jefe continuamente reconocía su inteligencia y tesón. Se siente feliz de sus logros, y disfruta llevando buenas noticias a mamá, le cuenta de sus calificaciones, de los comentarios positivos de sus profesores, y de su jefe, la toma de la mano y le dice que pronto ella no deberá trabajar más, porque el la mantendrá y podrá darse gustos, como un nuevo vestido; de los caros, podrá preparar ricas comidas o lo que es mejor, la llevará cada semana a conocer un restaurante distinto, donde podrá disfrutar de las mejores recetas. Para Tomás ver feliz a su madre es su recompensa.
Aunque el tiempo ha pasado para Tomás las cosas no han cambiado mucho, sigue con su tiempo acotado por los estudios, el trabajo, la casa, la familia, y es justamente este punto el que siente se le escapa de las manos, está muy preocupado, Joaquín terminó la secundaria, hace ya un año y se rehúsa a seguir estudiando, se enfrasca en discusiones con su madre quien ya no le celebra todas sus payasadas, le recrimina sus llegadas tardes y con olor a alcohol. Josefina está preocupada por el futuro de su hijo, y piensa que es su culpa, por no haber puesto mano firme desde el principio, pero ella siempre quiso ser amiga de ellos, apoyarlos en todos sus gustos y la música es algo hermoso, no tenía argumento válido, para pedirle que la dejara, lloraba y pensó en su esposo, en que haría él, pero no hallaba respuesta, quizás necesitaba un hombre mayor en casa, alguien que llevará las riendas, y así liberar de esa responsabilidad a Tomás, tenía un par de pretendientes, pero ella nunca les dio importancia, ahora se lo planteaba como una solución.
Tomás continuamente, tenía discusiones con Joaquín, catalogándolo de rebelde, mal agradecido, intentaba hacerlo sentar cabeza, le dolía ver a su hermano perdiéndose, desaprovechando oportunidades, le indignaba ver como hacía sufrir a su madre, pero a Joaquín, poco le importaba, vivía su mundo, se había convertido en un egoísta, egocentrista, manipulador y un vividor, se había acostumbrado a no tener responsabilidades, a que las cosas giraran en torno a él, le acomodaba ser el centro de atención.
Esa noche Tomás estaba más cansado que de costumbre, se preparaba para un examen, le faltaba sólo un semestre para graduarse, pero no se podía concentrar recordaba la conversación que había tenido con su madre, a quien encontró con los ojos enrojecidos al regresar a casa, sabía que era a causa de Joaquín, quien cada día estaba mas extraño, había dejado la banda, sentía que solo le iba mejor y se había rodeado de otro tipo de gente. Ante la preocupación de Tomás y el intenso interrogatorio al que la sometió, su madre le contó detalles que había ocultado para no preocupar a su hijo, hacía tiempo que faltaba el dinero que juntaban en el frasco de la cocina, por lo que tuvo que cambiar su escondite, sin embargo, volvió a desaparecer, y también habían desaparecido algunos objetos, como el reloj del papá, que ella había guardado celosamente, como única pertenencia de su esposo, era su tesoro, y a pesar de los malos tiempos nunca se deshizo de el, también faltaba ropas y herramientas. Por la mañana ella lo había confrontado, y el se mostró muy molesto porque según dijo “mi propia madre duda de mi, cree que soy un ladrón”, había salido de la casa, dejando en el ambiente un aroma nauseabundo, una mezcla de alcohol y suciedad.
Tomás como siempre intento calmar a su madre y darle una solución, prometió que se haría cargo, aunque pensaba en como lo haría si ya no tenía tiempo, y estaba en un momento crítico de sus estudios, la consoló, secó su lagrimas y beso su frente. Pero su madre también le comentó que quizás era mejor buscar una pareja, -en casa hace falta una figura paterna -, dijo, le explicó que ya no quería sobre exigirlo con ese rol que no le correspondía, porque era sólo un joven y que ella quería entablar una relación afectiva con el señor Sergio Sanfuentes quizás el podría arreglar las cosas, era un buen hombre viudo, trabajador aunque de apariencia ruda, era educado y hacía muchos años que estaba interesado en su persona.
Tomás sintió como una estocada en el corazón, una serie de sentimientos alborotados afloraron de su ser, sintió rabia, pena, impotencia, dolor, celos.
Había subido a su cuarto, tratando de tranquilizarse, corto de golpe la conversación con su madre, con un ¡¡Tú no puedes hacer esto!!
Y ahora estaba ahí pensando, buscando la solución, pero las palabras de su madre repicaban en su cabeza y lo estaban ahogando, no se podía concentrar y tenía que buscar la solución ¡¡ya!!.
Era la 1:45 de la madrugada cuando salió de casa, vestía su antiguo y desgastado gamulán, un gorro de lana para abrigarse del frío, temblaba y una densa y húmeda niebla, le ofuscaba los pensamientos. Empezó a recorrer bares y discotecas, buscando a su hermano, quería conversar con él y contarle de los planes de mamá, quería enrostrarle su mala conducta y si era necesario golpearlo, sí, lo golpearía con tal de hacerlo entrar en razón. Tenía las manos entumecidas, el corazón herido y muchas sensaciones a flor de piel, cuando encontró a Joaquín, estaba en un bar de mala muerte, acompañado de un par de prostitutas que celebraban cada palabra, cada gesto con sus risas chillonas y desentonadas. El humo, la hediondez y la bulla del lugar lo ahogaban, lo tomó de un brazo y lo sacó, pagó la cuenta, ante las protestas de las mujeres quienes lo abuchearon, mientras le lanzaban besos alcoholizados con sus manos tiritonas y malolientes.
Ante los reclamos y el forcejeo de su hermano, lo agarró con firmeza, caminaron un trecho, entre tirones y alegatos poco legibles, se sentaron en un banco de la plaza, intentaba conversar, trataba de hacer entender a su hermano lo mal de su actuar, pero lejos de entrar en razón, el argumento de Tomás le causaba risa, es que el estado de ebriedad en que se encontraba, no le permitía recapacitar y ver la seriedad de las palabras de su hermano.
Ahora Tomás se sentía acalorado, transpiraba, sacudía a su hermano intentando de esa forma espantarle la borrachera, pero el salir de aquel bar y caminar, descompuso mas a Joaquín y la embriaguez se apoderó de el con más fuerza, no razonaba y sólo reía. La discusión comenzó a subir de tono, Tomás ofuscado arremetía insultos a su hermano que sólo forcejeaba y reía sin parar, de pronto un silencio y ante la incansable arremetida de Tomás, Joaquín tomando aire empezó a hablar en un tono burlesco, agresivo, despreciativo e hiriente, ¿qué quieres? ¿que te agradezca? “papá”, olvídalo, eres un perdedor, reconócelo, tienes una vida de mierda, eres el perrito faldero de mamá, te creíste el papá y lo hiciste mal, todo se te escapó de las manos, la mamá ya no te necesita, ya no eres el “hombrecito de la casa”, nunca lo fuiste, no te das cuenta, ella quiere un hombre de verd…. no alcanzó a terminar cuando un fuerte golpe lo tumbó de espalda, luego una lluvia de golpes, puntapiés, sin respiro, sin embargo, no podía parar de reír, a pesar del dolor que sentía no paraba de reír. Tomás estaba totalmente fuera de sí, las risas de su hermano resonaban insolentes en su cabeza, de pronto vio una gran piedra y no dudó, supo que sería la solución, la tomó con rapidez y con toda la rabia y fuerza que le quedaba la arrojó sobre la cabeza de su hermano, el silencio baño la noche y una mancha oscura se esparció en el suelo, Tomás tiritaba, su corazón estaba a punto de explotar o salir por su garganta, miró asombrado e incrédulo a su hermano caído y sangrante, el horror, el temor, y la pena sacaron de golpe a la rabia, huyó, corrió despavorido a su casa, entró sigiloso, pero agitado, se sentó y trató de ordenar sus ideas.
Ya amanecía y esa fría mañana de invierno, ya no podía más con su conciencia, llorando escribió una breve carta, con frágil letra ligada, manchas de tinta diluida fueron testigo de su angustia, de su pesar y sobretodo de su arrepentimiento, pero ya era tarde, muy tarde, amarró una sábana a la viga del techo, sabiendo el enorme dolor que le causaría a su madre, si tan sólo hubiera podido pensar, entrar en razón; con angustia y sollozando se subió a la silla, ató el otro extremo a su cuello, las lágrimas se deslizaban quemantes por sus mejillas y saltó… se asfixiaba, sentía como lentamente ya no respiraba y su cerebro repetía las imágenes de su hermano sangrante. Alcanzó a escuchar unos fuertes golpes en la puerta de su dormitorio, sentía y escuchaba la voz de su madre, que le hablaba y le removía suavemente, Tomás, Tomás, Tomasito, despierta hijo, tienes una pesadilla, mírate estás sudando, lo abrazó y besó en la frente, Tomás no lo podía creer, no lo entendía, se aferró a los brazos de su madre y le pidió perdón, ella no sabía el porqué… Corriendo y asustado llegó Joaquín, con los ojos húmedos y el corazón alborotado, abrazó a su madre y hermano, él también había sido el protagonista de un mal sueño.
EL ESCAPE
¡Cielo santo¡, ya son las cuatro, y los niños llegarán del colegio, ojala les haya ido bien en sus pruebas, ayer estudiamos toda la tarde, pobrecitos. Pondré un poco de música, mientras le preparo la once, deben venir con hambre, como todos los días, ¡es bien sacrificada la vida de los niños ahora!, salen tan temprano y están casi todo el día en el colegio, tienen tantas exigencias, muchas materias, me acuerdo que yo aprendí a dividir como a los 11 años y a ellos ya les están pasando ecuaciones, como cambia todo, recuerdo que inglés fue una pincelada, y a mi me gustaba tanto, pero en esos años no era prioridad, en cambio ahora, uff!! desde Kinder se les exige, pero es mejor, con esto de la Globalización, los TLC y tanta cosa nueva… diantres, no me quedan huevos, les prometí que les tendría huevitos revueltos para la once, voy a ir a comprar de una carrerita.
¡¡Hola¡¡ límpiese bien los pies, porque hoy estuve toda la mañana haciendo aseo y está recién encerado, ¿Cómo les fue a mis niños hermosos, estuvo muy difícil la prueba?
– bien mamá, no mamá.
Vayan a lavarse las manos para que tomen once, ¿traen muchas tareas?
– yo tengo una de matemáticas, que no entiendo, así que me tendrás que ayudar.
-Yo tengo que leer, hacer un resumen y completar un vocabulario, también quiero que me ayudes.
- Si pero la mamá me ayudará a mi primero, yo te gané en decir,
- si pero lo mío es más importante, porque es más largo,
- ah!, pero lo mío es más difícil.
¡Ya basta! Tomen once tranquilos y rápido, después haremos las tareas, ven que luego va a llegar el papá y tengo que servirle la comida, además ustedes saben que no le gusta que estén levantados cuando el llega, es que el pobre trabaja tanto, lo único que quiere cuando regresa es descansar.
¡¡Hola mi amor como te fue en el trabajo!!
– bien gracias, mucho como siempre, sírveme altiro, o no, mejor me voy dar un baño y me llevas la comida a la cama ya?
-si mi amor, la cama está calentita, te puse el “escaldasono”.
¿Te gustó la comida?, le saqué las espinas al pescado para pudieras comer mejor, hice corvina, como a ti te gusta tanto
- Si, está rica, pero igual se te pasaron unas espinas, ¿fuiste a pagar las cuentas?,
- Si todas, había una tremenda fila, así que me demore mucho, llegue apuradita a hacer el almuerzo, memos mal que dejé el aseo hecho antes de salir, mañana tengo que limpiar los vidrios que ya están todos manchados y después voy a tener que ir al colegio por que me citaron las dos profesoras, una a las 10:00 y la otra alas 11:00, de nuevo voy a andar corriendo.
- ¿y para qué?,
- Es qué me van a informar los progresos de los niños en el colegio, como para la última reunión, yo no pude ir porque estaba con el lumbago, por la fuerza mal que hice con el balón de gas.
- Ah, ya llévate esto no más, a hora voy a dormir, mañana me tengo que levantar temprano.
- Si, pero no te preocupes, tu sabes que yo siempre te despierto con un cafecito, para que comiences bien el día.
- Ya buenas noches, acuéstate luego
- Primero voy a dejar la loza lavada, después me acuesto, que duermas bien.
¡Ya por fin! sigo con lo mío…
… que se respiraba. Estaban recién casados y el lugar escogido para la luna de miel era perfecto, tranquilo y encantador, no dejaban de abrazarse, acariciarse, besarse, dieron un largo paseo por ese bosque de ensueño, regresaron a la cabaña al atardecer, se sentían tan felices. El lugar era acogedor, estaba provisto de todo lo necesario, se tomaron un trago, comieron algún picadillo y se fueron a la cama, regalonearon aún más, Javier hizo un suave masaje a su amada y ella se lo retribuyó con sensuales caricias, hicieron el amor y se durmieron entrelazados soñando con el futuro, y con esta nueva vida que comenzaban, tendrían niños, una casa grande y un perro…
¡Hay! Se me había olvidado el pobre perro, -Cachupín acá tienes tu comida, lindo perrito, ¡ya!, ¡ya!, deja de lamerme la mano, ya pues no me ensucies la ropa, ya, yo te hago cariñito, si, eso es lo que quieres cierto, que te hagan cariñito, ven deja abrazarte Cachupín, ya pues deja de saltar tanto, cuidado con tu cola, si, yo también te quiero.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Reunión Círculo Literario
jueves, 30 de octubre de 2008
miércoles, 29 de octubre de 2008
Lectura de poemas - Feria del Libro Mapocho
28ª Feria Internacional del Libro de Santiago
sala pedro prado sábado 1 de noviembre 16:30 horas
lunes, 20 de octubre de 2008
PARA ESCUCHAR EL SEGUNDO PROGRAMA RADIAL
http://mail.google.com/mail/#inbox/11d17d7c98da1150
domingo, 19 de octubre de 2008
NOBEL

Pero,....el ganador ha sido el francés y mauriciano: Jean-Marie Gustave Le Clézio, de 68 años.
Podrá ser desconocido en Chile, pero figuraba desde hace un tiempo como candidato al Nobel, si bien su nombre no estaba entre los primeros.
Al anunciar la noticia, el funcionario de la Academia sueca describió al ganador como “escritor de la ruptura, de la aventura poética y de la sensualidad extasiada, explorador de la humanidad dentro y fuera de la civilización dominante. Es cosmopolita y nómade. Pertenece a varias culturas y pasó largas etapas de su vida en otros lugares y no en Europa..”
Alto, de voz profunda y porte distinguido, se manifiesta distante del mundillo literario francés y no parece gustarle demasiado la atención que ha suscitado en los medios.
Nació en Niza en 1940 donde su madre y abuela habían llegado como inmigrantes desde la isla Mauricio, en el Océano Indico. Hasta allí llegaron sus antepasados bretones a finales del siglo 18, entonces colonia francesa. Su padre, un médico inglés, vivió en Africa por varios años, mientras Jean-Marie crecía. Cuando tuvo 7 años el niño viajó con su familia a Nigeria y pasó un año sin asistir a la escuela, experiencia que relató más tarde en su novela semiautobiográfica “Onitsha” 1991.
Estudió en la Universidad de Bristol, terminó la licenciatura en la Universidad de Niza y se graduó como doctor en letras.
Ha sido profesor en universidades de México, Londres, Perpiñan, Bangkok. Boston y en la actualidad en el estado de Nuevo México. EE.UU., donde también reside.
Autor de una cincuentena de novelas, ensayos, cuentos, historias cortas, relatos de viajes, libros para niños, ganó el primer premio importante en 1963, el Renaudot, cuando tenía sólo 23 años, justamente con su primera novela, obra que ha sido traducida como “El atestado”. Luego vendrían muchos otros al avanzar su trabajo como escritor.
Especial beneplácito recibió su nominación en México, país donde vivió por 12 años, escribió varios libros y conserva una casa.
Ecologista y crítico del Occidente materialista, descubrió en las culturas precolombinas otra forma de vida, viviendo junto a pueblos indígenas de México y Panamá. En sus obras destaca su simpatía por los débiles y desposeídos.
Al preguntársele en rueda de prensa sobre qué libro recomendaría leer, eligió Pawana de 1992. Corresponde a la exitosa lucha que se libró contra una empresa japonesa que pretendía instalar una fábrica de sal en una zona donde las ballenas acuden a parir.
El anuncio de su premio fue recibido con algunas ironías por The Guardian de Gran Bret.
quien tituló la noticia preguntando ¿Han asestado los jueces del premio Nobel un golpe contra la Coca colonización? Y también ¿Podrá el premio de Le Clezio recortar a EE.UU. a su tamaño real?
Y el crítico chileno Camilo Marks dijo que sus libros eran “una lata”.
Como pequeña muestra, un fragmento de Pawana (1992):
Fue en el comienzo, en el verdadero comienzo, cuando no había nadie en el océano, nada más que pájaros y luz solar. Desde mi niñez había soñado con ir allí, a ese lugar donde todo comenzaba y todo terminaba. Hablaban del sitio como si se tratara de un secreto, un tesoro. En Nantucket todos hablaban de él, como si estuvieran borrachos. Decían que por allí en California existía un sitio secreto en el océano donde las ballenas iban a tener sus crías y donde las viejas hembras iban a morir. En ese inmenso espacio de poca profundidad, se reunían por miles, las más jóvenes con las más viejas y los machos formaban un círculo protector alrededor de ellas para impedir la entrada de orcas y tiburones; el mar hervía bajo el estrépito de las aletas, el cielo se nublaba con el rocío de los orificios nasales de las ballenas, con los gritos de las aves sonando como martilleo de forja. Esto es lo que decían. Todos contaban historias de ese lugar como si lo hubieran visto. Yo, en los muelles de Nantucket, los escuchaba y también recordaba como si hubiera estado allí.
Y ahora todo eso ha desaparecido. Lo recuerdo, como si mi vida fuera solo ese sueño, donde todo lo que era hermoso y nuevo en el mundo se encontrara deshecho, destrozado. Nunca regresé a Nantucket. ¿Existe aún la huella de este sueño?
De “Pawana” 1992
MÚSICA

viernes, 17 de octubre de 2008
Reunión Círculo

Se invita a los socios del Círculo Literario de Maipú a la próxima reunión que se efectuará el viernes 24 de octubre a las 19.30 horas en casa de P. Franco.
La reunión estaba programada en la Sala Chacabuco del Teatro Municipal, pero esta sala está reservada para actividades relacionadas con las próximas elecciones municipales.
jueves, 16 de octubre de 2008
Revista La Mancha

Nos han llegado los números 8 y 11 de Revista La Mancha, a través de nuestra estimada amiga la escritora Amanda Espejo.
Felicitamos a la talentosa gente de Quilicura por esta revista, cuyo blog es: http://www.lamanchadesdequilicura.blogspot.com/
En el mes de los gatos
Por Consuelo Tapia C Agosto, seis de la tarde. Una vez más los automóviles se detienen. La congestión vehicular más la inoperancia del Transantiago no permite avanzar.
Tendrá que armarse de paciencia, hay que adaptarse ya que el presupuesto familiar no da para pagar peajes en las autopistas de acceso rápido.
Mientras espera fija su mirada en un desconocido que zigzaguea entre los vehículos detenidos rogando por unas monedas. Llega a su lado y le golpea la ventanilla. La mano derecha del automovilista se desliza hacia el monedero, luego aprieta el botón lo suficiente para que el vidrio baje sólo hasta la mitad.
- Una monedita jefe.
Por lo general, él no mira a quien pide la limosna, sólo la da, pero esta vez la tonalidad de esa voz le pareció familiar. Lentamente gira su cabeza quedando sólo a unos centímetros de la cara del mendigo, sorprendido, éste retrocede, restriega sus ojos, pasan unos segundos y el desconocido vuelve a acercarse, lo mira fijamente como para cerciorarse de que la persona que está viendo es real, su rostro se transforma y de su boca desdentada brotan exclamaciones y preguntas.
- ¿Padilla? ¿Erí tú? ¿No te acordai de mí? ¡Soy yo, el Durán!
El rostro del automovilista permanece impasible no así su mente que retrocede veloz a otros Agostos, más fríos y con más necesidades que los de hoy, cuando él estudiaba la enseñanza media en un liceo mixto ubicado entre Independencia y Recoleta.
No demuestra ninguna emoción, sólo trata de recordar, pero el Durán que conoció era el mateo del curso, nadie lo pudo superar, en resumidas cuentas, era la gran esperanza del barrio. Este no podía ser el mismo.
- ¡Pucha Padilla! ¿Porqué soy tú verdad? ¡Tení güen auto! Parece que te resultó ser güeno p’al dibujo. Era en lo único que me ganabai.
Bocinazos, palabrotas, todos tienen prisa. Padilla quiere acelerar pero el tráfico es lento y el desconocido no se despega del auto, habla y habla.
_ ¿Y tu hermano? ¿Porque teniai un hermano verdá? ¿le va bien? ¿ igual que a ti?
Ya no quiere escucharle, no lo mira, su atención se centra en el semáforo. Una vez que lo cruce perderá al tipo.
Agosto es el mes de las heladas decían mis abuelos y también florecen los aromos, replicaba mi madre y fue en este mes, pero de 1976, cuando el Durán que conoció mostró ante todos que no era su amigo.
Entre Padilla y su hermano la diferencia de edad era mínima y la madre, acomodando las necesidades de la familia, los había matriculado en diferentes jornadas no sin antes explicarles como tenían que proceder.
Al menor le correspondería la primera jornada y apenas terminadas las clases debía correr raudo las seis cuadras que separaban el Liceo de su casa donde el bueno para el dibujo esperaría, cual atleta en una carrera de relevos, a la una con treinta minutos, para realizar el intercambio.
A diario los zapatos y el vestón del uniforme escolar pasaban al hermano mayor, quien desdoblaba las mangas y luego se calzaba acomodando el pie lo mejor posible para que la mamá no se diera cuenta que ya necesitaba unos zapatos más grandes. Una vez listo partía a estudiar confiado de que el secreto familiar estaba a salvo.
De marzo a Julio de ese año todo funcionaba bien, pero un miércoles, a mediados del mes de los gatos, vino el desastre. Faltaban veinte minutos para las dos y el de la jornada mañanera no llegaba, así que Padilla decidió no esperar más.
- En el camino lo encuentro, pensó.
Ese día el intercambio se tuvo que hacer a medio camino, escondidos detrás de un kiosko creyeron estar a salvo de miradas curiosas, sin embargo, unos ojos inquisidores los observaban sin perder detalles del hecho.
Uniformado y con los dedos más encogidos que de costumbre, el muchacho corrió para llegar justo antes de que cerraran el portón del liceo.
Al formarse notó que casi todo el curso lo miraba, no se dio por aludido pero al entrar a la sala de clases el Durán que él recuerda hizo su entrada. Mirándolo con malicia abrazó a la muchacha con quien él soñaba y le susurró algo al oído. La joven sonrió, luego se acercó a Padilla, lo miró de arriba abajo y con un gesto de desprecio se dirigió a su banco.
Su corazón latió con fuerza, el profesor aún no llegaba, las bromas de grueso calibre iban y venían, todas celebradas por el grupo de Durán.
En sus difíciles 16 años jamás se había sentido humillado, su cara enrojeció, no supo si de despecho vergüenza o rabia por la precaria situación familiar, quería desaparecer, pero a esas alturas ya se rumoreaba que de esos ya habían muchos, así que se tragó sus lágrimas, esbozó una sonrisa, puso un pie sobre su silla, sacó un pequeño trapo negro, eliminó el polvo de los zapatos, se acomodó las mangas del vestón, saco un cuaderno y se puso a dibujar.
En los siguientes meses todo el Liceo sabía del intercambio de los Padilla, pero en 3° y 4° medio ya nadie se acordaba y él también trató de olvidarlo.
Eran tiempos en que la Dictadura apretaba con fuerza, por lo tanto los jóvenes tenían otras preocupaciones y muchos de sus compañeros dejaron de estudiar. Padilla también lo pensó.
Los vehículos comienzan lentamente a avanzar, vuelve a fijar la mirada en el rostro pegado a la ventanilla, lo mira con un poco más de atención. El deterioro es visible. Las drogas y el alcohol han dejado huella. Si fuera el compañero que conoció no se encontraría en ese estado.
- Con tú inteligencia, Durán y con un poco más de disciplina puedes llegar a ser abogado o médico, le decía el señor López.
Está por llegar al semáforo, luz roja.
La espera se hace eterna. Su mente visualiza la figura del profesor López siempre aconsejando, como cuando él quiso abandonar los estudios. El profe lo llamó a un lado y le dijo:
_ Mira Padilla, tú tienes un don, aprovéchalo. Termina el cuarto. Después yo te voy a ayudar.
Y cumplió.
Antes de terminar el año 1978 lo contactó con gentes que le enseñaron a utilizar su talento. Del profesor López nunca más supo. Dicen que se perdió en la vorágine de los 80.
_ ¡Hey Padilla!
Al escuchar su apellido vuelve a la realidad, luz verde al fin
_Escúchame poh. ¿Cómo no te vai a acordar de mí? ¿Acaso no te recordai de las pichangas con los de la Industrial? Ya poh compadrito, si estudiamos la Media juntos. Suelta un billetito. ¿Qué te cuesta?
Se siente agotado. Si al menos el mendigo hubiera intentado hacer algo, limpiar los vidrios, en fin, si se desapareciera un rato.
Si fuera otro ex compañero quizá su reacción sería diferente, hasta una cerveza podrían compartir sólo para recordar como buenos amigos de antaño. Si fuera otro, tal vez, se atrevería a contarle sus logros y decepciones. Si no fuera quien dice ser lo haría participe de su viaje a Holanda en el 2007 cuando fue invitado junto a otros artistas chilenos para realizar un mural en un importante museo de Ámsterdam y que este año viajará con el mismo propósito a Bélgica.
Su cabeza realiza un gesto de negación y antes de acelerar su voz suena fuerte, autoritaria.
_ Cállate de una vez. Me estás confundiendo. No soy la persona que tú crees. ¡Sal de mi camino!
Durán retrocede justo antes de que el auto tome velocidad. Un poco asustado se palpa el cuerpo, luego se lleva las manos a la cara y grita:
_ ¡Y pa’que te enojai! Adelante no má’ jefe, gracias por la moneita. Igual te parecí re harto al Padilla.
Y así, rascándose la barba, se aleja murmurando bajito:
_Él era re güeno p’al dibujo.
TENEMOS EL ARTE
PARA QUE LA VERDAD NO NOS MATEEscrito por Ray Bradbury, Zen el arte de escribir
¿Sólo conoces lo real? Cae muerto.
Eso dijo Nietzche.
Tenemos el arte para que la verdad no nos mate.
Para nosotros el mundo es demasiado.
Después de cuarenta días el Diluvio sigue.
Las ovejas que pastan allá lejos son chacales.
Ese tictac en tu cabeza es de verdad el Tiempo
Y vendrá por la noche a sepultarte.
El tibio niño que ahora duerme partirá en el alba,
y con tu corazón irá hacia mundos que ignoras.
Y por eso
necesitamos que el arte enseñe a respirar
y haga latir sangre; tener que aceptar la cercanía del diablo
y la edad y la sombra y el coche que atropella,
y al payaso con máscara de Muerte
o la calavera que con corona de Bufón
a medianoche agita cascabeles
de óxido sangriento y matracas gruñonas
que estremecen los huesos del desván.
Tanto, tanto, tanto… ¡Demasiado!
¡Destroza el corazón!
¿Y entonces? Encuentra el Arte.
Toma pincel. Aviva el paso. Mueve las piernas.
Baila. Prueba el poema. Escribe el teatro.
Más hace Milton que Dios, aun borracho,
para justificar los modos del hombre con el hombre
Y el divagante Melvilla se toma en serio la tarea
de encontrar la máscara bajo la máscara.
Y la homilía de Emily D. señala el basurero
de nuestras anomalías.
Y Shakespeare envenena el dardo de la Muerte
y la herramienta de un arte de enterrador.
Y Poe construye un Arca de huesos
porque ha presentido un diluvio de sangre.
La muerte es una dolorosa muela del juicio;
extrae esa Verdad con las tenazas del Arte
y emploma el abismo en donde estaba
oculta en las sombras con el Tiempo y las Causas.
Aunque el Gusano Rey nos devore el corazón
con la boca de Yorick demos gracias al Arte.
lunes, 13 de octubre de 2008
Chile, Fantástico
Estimados amigos de lo fantástico:Biblioteca Nacional de Chile y Puerto de Escape Editorial tienen el agrado de invitar a Ud. a las charlas, presentaciones de libros y mesas redondas, en torno a la exposición: "Chile Fantástico (1810 – 2010)".
Charla inaugural: "Literatura Fantástica Latinoamericana" a cargo del poeta y experto en el tema, Sr. Oscar Hahn, el martes 14 de Octubre a las 19:00 horas, en el Sala Ercilla de la Biblioteca Nacional (Alameda 651. Metro Santa Lucía). Lo acompañará el poeta y estudioso de la Ciencia Ficción chilena, Sr. Marcelo Novoa.
sábado, 11 de octubre de 2008
Terpsicore

Biografía
Nací sin querer un día 11 de Abril en la comuna de Providencia, antes de tiempo por las ansias de Alvaro mi mellizo quien falleció meses postreros.
Así semi dormida en la profundidad del inconsciente con los años intenté a aprender a escribir de derecha a izquierda, con la siniestra mano...y en 1980 comencé a dibujar lo que la garganta y mi cuerpo demandaban. Sin pretensión de nada más que escribir para mí, sucedieron textos imaginarios y otros de realidades semi descubiertas.
En 1998 accedí a una invitación de mi madre para integrar un Taller Literario en la comuna de Maipú, después formamos parte del grupo "La Jaula". Entre Clases de Música afloraban tareas , palabras hasta que un día dejé de participar en los Talleres y quise ser independientemente yo, sencilla, sin influencias de grandes voces literarias como en mi inicio en la vida, casi anónima. Posteriormente se crea el Círculo Literario donde colaboré en algunas reuniones "Cafés Literarios" y hoy en día algo alejada del bullicio, renazco y muero en absoluto silencio, madurando tonos y timbres en palabras que se conviertan en imágenes sonoras para el lector.
Pausa
Esta vez quiero bajar de mi encierro laboral
Hasta la tumba donde yacen mis difuntos recuerdos
Rogar al silencio primoroso
Que atraiga todas las voces amadas
Sus aromas a leche y hiel
Tocar el pasto humedecido
Con los pies descalzos
Y darme cuenta que estoy allí
Succionando la memoria
Desnuda ante mis faltas
Que provocaron el olvido
Perdonándonos
Quiero esta vez
Antes del profundo sueño inevitable
Mirar el hermoso cielo Santiaguino
Después de la tormenta
Rama
Quiero tomar tu corazón
Y observar como la sangre dejó huellas en su pulso
Cómo en su latir desesperado aprendió a no desesperar
Cómo se alimento de buenas sensaciones
Cómo el terror lo paralizó
Acercarme tanto que sientas mi cobijo
Cojo una rama tiernamente del suelo bajo mis pies
Sus capas se abren, crujen y deshacen
ancestrales moléculas y átomos se expanden
percibo su energética y coloreada metamorfosis
la brisa otoñal con sus mensajes de alarma
el cauce de salvia, las hojas que sostuvo
los insectos que ella alimentó
y que ha olvidado aquí en mis dedos acongojados
viernes, 10 de octubre de 2008
El Árbol de la Vida y los subgéneros de la Ciencia Ficción
“La ciencia ficción es la literatura delcambio, y cambia mientras se estátratando de definirla“. Tom ShippeyArticulo escrito por Marcelo Tapia Monroy, Para la Revista Cultural "Tauzero"
Antes que todo, quisiera advertir que soy enemigo de los límites y demarcaciones ya que, según mi juicio, no dejan flotar plenamente los conceptos fundamentales de las obras y coartan en cierto sentido su libertad. A la vez, me gusta entender lo que se habla a mi alrededor y lo que normalmente pasa cuando uno entra como recién iniciado al umbral de la ciencia ficción es que empieza a escuchar términos que no se entienden a buenas y primeras y sin una explicación previa. Entonces uno empieza a buscar extraños términos como “space opera”, “cyberpunk” o “ucronía”, como subgéneros de la Ciencia Ficción, e irremediablemente quedamos colgados en un signo de interrogación gigante. Como buen enemigo de las clasificaciones traté de negarme a tanta descuartización del género, pero al fin caí rendido resignándome que, a medida que el género evoluciona, serán más y más las aristas que le crezcan a este armatoste sin forma. Entonces tuve que empezar a familiarizarme con estos y otros conceptos que se desprenden de las obras de ciencia ficción y entrar en la selva de la información a rescatar algunos conceptos.
Vencer la inercia de puesta a régimen de los sistemas siempre es costoso pero luego podemos dejarnos llevar más fácilmente con su impulso y por eso he decidido hacer una pequeña investigación para conocer los subgéneros vigentes de la ciencia ficción que conocemos. Son definiciones y descripciones superficiales para que los iniciados en estas artes sepamos de lo que nos están hablando los eruditos de nuestro género cuando dejan un comentario en el e-zine, en el foro o en alguna charla de presentación de libros. Para ser justos, reconozco que manejar estas definiciones nos ayuda a entender mejor al género y a referenciar adecuadamente las obras cuando debemos hablar de ellas. En este caso nos centraremos en la obra de ciencia ficción escrita, dejando de lado el cine y el cómic que podrían generar otros tipos de clasificaciones.
Para lograr el resumen que voy a entregar me he dado vuelta la Internet con el Google visitando las distintas web de ciencia ficción en el mundo y he revisado las entrañas de la Wikipedia en busca del concepto adecuado, así que aquí vamos.
El Árbol de la Vida:
El “árbol de la vida” de la cábala está compuesto por diez esferas y veintidós senderos que las unen. Se agrega una esfera invisible que no está unida al resto. Estas esferas manifiestan los estados de conciencia divina con sus respectivos atributos y formas de expresión. Abarca desde el primer elemento esencial de la manifestación hasta el plano más concreto de la creación.
Tan solo con un fin lúdico, se exponen los principales subgéneros de la ciencia ficción en diez esferas que, en forma análoga, serán la completa manifestación del género para el estudio y comprensión entre las diferentes energías fantásticas, tecnológicas, mágicas, sociales y/o científicas que en conjunto con las aventuras, los sentimientos, las intrigas y/o la acción, que se desprenden de las páginas de los libros de este extraño árbol llamado ciencia ficción.
Contenidos:1. Ciencia Ficción2. Ciencia Ficción Dura (Hard)3. Ciencia Ficción Blanda o Suave (Soft)4. Tecno-Thriller5. Cyberpunk6. Surrealismo7. Space Opera8. Ucronía9. Utopía y Distopía10. Otros estilos
Cuando se ve el macizo árbol a lo lejos en toda su magnitud, y como una unidad, podemos darnos cuenta que Ciencia Ficción son todas aquellas narraciones fantásticas cuya base argumental está en los conocimientos científicos, el avance tecnológico y el impacto que éstos producen en la sociedad o los individuos. Una silueta subjetiva y global a la cual se le ha dado muchas interpretaciones ya que basta con acercarse un poco para comenzar a notar la diferencia entre sus ramas y hojas.En primera instancia vemos las dos esferas extremas: la raíz y la copa.
En la raíz, afianzada a la tierra con firmeza pero con ganas de volar, está la Ciencia Ficción Dura (Hard), atada los más posible a la realidad ya que en sus fibras el tema científico es tratado con la mayor rigurosidad que hace posible la trama de la historia fantástica. Normalmente utiliza términos científicos complejos y están sólidamente basados en el conocimiento actual (de cada época). Se caracteriza, entonces, por la verisimilitud de las descripciones que contiene en las ciencias “duras” (física, química y biología) y una probable proyección al futuro. A esta proyección también se le denomina Especulación Científica.
En el extremo opuesto, en la cima de la copa casi tocando las nubes, está la esfera de la Ciencia Ficción Blanda o Suave (Soft). Casi escapándose de las ramas para dejar volar su entusiasmo por lo fantástico, deja la ciencia como escenario de fondo y se centra en los conflictos psicológicos y sociales que produce el uso de determinada tecnología. Se olvida un poco de sus raíces para levantar la nariz y oler qué hay más allá en el bosque.
Más cerca, podemos ver en los relieves del tronco la esfera del Tecno-Thriller. Una red leñosa de intrigas y aventuras en que los elementos tecnológicos y científicos son parte fundamental de sus nudos. Es el suspenso modernizado con una especulación científica viable en el presente o en un corto plazo.
Siguiendo el árbol con más detalle notamos que tiene injertos cyborg en la rama del Cyberpunk. Desde esta extensión podemos divisar un mundo distópico o indeseable en el cual existe un alto nivel de tecnología y un bajo nivel de vida. Una rama cuyas hojas contienen nano-circuitos integrados que transforman el tóxico smog de un mundo superpoblado en una densa savia negra que gotea lentamente sobre la tierra. Derivando de ésta, nace el brote mecánico del Steampunk botando vapor flash a intervalos. Un estolón ambientado en el siglo XIX o en la Inglaterra de la era victoriana. Una tecnología “antigua” combinada con elementos modernos, como los computadores.
Me doy cuenta que algo se mueve en el costado. Un arrugado brazo que cruje pesadamente parece respirar y quejarse dentro de la esfera del Surrealismo. Un ente que cuestiona el sentido de la realidad y que en su paranoia descubre que la vida diaria es realmente una ilusión construida quizás por poderosas entidades externas, por grandes conspiraciones políticas, una realidad virtual, enfermedades mentales o el uso desaforado de drogas. Miro con más detención y me percato que no es un brazo, sino otra rama que se deriva del tronco.
Un poco más alto, otra rama tiene una vista privilegiada del cielo y las estrellas: El Space Opera. Una esfera que logra contener todas esas historias románticas de aventuras espaciales. Desde sus extremos se pueden observar naves cruzando el universo, visitando extraños planetas y normalmente contactándose con otras civilizaciones, humanas y alienígenas.
Junto a unos frutos veo una rama de crecimiento simpódico, es decir, sobre una misma rama crece otra que la reemplaza. La esfera de la Ucronía, cuya historia original está tomada de la realidad pero que es reemplazada por una realidad ficticia que da por supuestos algunos hechos no sucedidos. Esta rama es la respuesta a la pregunta: ¿qué hubiera pasado si…?
Más cerca de la copa, me encuentro con una extraña rama que se divide en dos direcciones opuestas: Utopía y Distopía. Ambas extensiones apuntan a una sociedad ficticia. La Utopía está dirigida a un mundo ideal, una sociedad perfecta, en donde existe justicia social, solidaridad y amor. La Distopía, en cambio, apunta al lado opuesto en donde existe una sociedad opresiva, totalitaria e indeseable. En esta última normalmente llega a extremos apocalípticos.
En el interior del follaje, en medio de la frondosidad están los Otros estilos. Son aquellos pequeños gajos que crecen y amenazan incluso con desprenderse del árbol. El Retrofuturismo es un nuevo concepto que quiere englobar al entusiasmo por las imágenes del futuro producidas en el pasado, particularmente a mediados del sigo XX. El Slipstream se desarrolla dudando de la pertenencia al árbol ya que no quiere estar limitado por su espesura, pero utiliza el cruce deliberado de sus géneros. Tanto que no cuadra dentro de los confines de la Ciencia Ficción y tampoco en la Ficción Realista.
Conclusiones:
Después de esta “experiencia mística” casi me convierto en mi enemigo encuadrando y clasificando y, después de leer y estudiar tanto los subgéneros de este subgénero, me he sentido como Paul Atreides cuando practicaba con Gurney Halleck el cómo descubrir la finta dentro de la finta. Ahora, que estoy más cerca del árbol y conozco sus componentes, no puedo evitar el clasificar la obra que estoy leyendo, la que estoy escribiendo o la que leeré.
He evitado deliberadamente el incluir obras de referencia a cada una de las descripciones para evitar caer en subjetividades que hacen olvidar que las definiciones son una herramienta referencial. A mi juicio, es tarea del técnico el uso correcto de esa herramienta y no del instrumento en sí, así que cada uno podrá decir, por ejemplo, que Fundación de Isaac Asimov (1951) es una novela de Ciencia Ficción Blanda y/o Space Opera.
Al final recuerdo que no me gustan los límites, que como un pájaro puedo recorrer este árbol y probar de sus distintos frutos y volver a volar entre las nubes o bajar a la tierra a descansar un rato. El árbol sigue ahí, a su vez, alimentándose de nuestras ideas, creciendo con ellas, podando sus ramas. Cambiando constantemente. Creciendo a gusto de un grupo de jardineros como nosotros que queremos construir nuestra propia Ciencia Ficción, aquella que está contenida en la esfera invisible. Aquella que está por venir.
Fuentes de consulta:
http://www.tauzero.org/
http://www.cyberdark.net/articulos.php
http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia_ficcion
http://www.ciencia-ficcion.com/glosario/index.html
http://www.ccyberdark.net/index.php?option=com_content&task=view&id=75&Itemid=9
http://memoriasdeunfriki.blogspot.com/2005/10/ciencia-ficcin-principales-sub-gneros_30.html
http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=192
http://www.vladstudio.com/home/




